Diciembre del 2005
San Blas 2005 "El Paraiso"
Por: Héctor Hall


Uno de los últimos días del mes de Noviembre, ya finalizada la jornada de pesca de bogas de ese día en los malecones del puerto la plata, al llegar a la guardería me encontré con mi amigo Mingo Cavallaro que también salía de pescar en compañía de otro amigo, “el pibe” Alfredo Lorente, con quienes compartimos muchas jornadas de pesca en el río de la plata durante todo el año.

Después de charlar un rato sobre lo acontecido en la jornada, Mingo me comento que al igual que el año anterior, estaba organizando el viaje a Bahía San Blas, el cual ya es su tradición año tras año en Diciembre y Marzo desde la década del 70 realizarlo, y no tuvo peor idea que decirme si quería acompañarlos, cuestión que en segundos resolví con un rotundo si vamos.

El punto de encuentro para la partida fue San Miguel de Montes donde se sumarian al grupo los amigos José Ricotta (el bolsa de tuercas) y Roberto Giuciano (el gato de montes).

La partida la realizamos el Miércoles catorce a las seis de la mañana desde la casa del gato en montes, donde ya estaba preparada la CHEROKE II, la trakers de Mingo.

Después del cansador viaje llegamos al paraíso del pescador deportivo, donde nos hospedamos en las cómodas instalaciones que posee el complejo MIKE.

Realmente la pesca variada en el mes de Diciembre es excelente, donde se destacan corvinas rubias que alcanzan fácilmente los 8 kilogramos de peso, y que son un desafió para quien logra clavar una, ya que presentan una espectacular pelea.

Una alternativa para aquellos que no les gusta utilizar equipos pesados es aprovechar la parada de las mareas donde cómodamente podremos utilizar equipos mas livianos con plomos de 100 gramos que llegan fácilmente al fondo, y nos hacen mucho mas divertida la captura de una pieza, esto lo podremos hacer hasta el momento que comienza la correntada.
Por momentos es muy fácil lograr dobletes de pescadillas, y los buenos gatuzos nunca faltan a la cita. Demás esta decir, que siempre esta la posibilidad de lograr algún cazon y para los amantes de grandes batallas buscar los grandes tiburones que entran a la bahía.

Haciendo un resumen, tengo que decir que la Bahía San Blas sigue siendo y será por siempre el paraíso de los pescadores deportivos, por la calidad y cantidad de peces que la habitan, es nuestro deber protegerlo.